sábado, 13 de febrero de 2010

2

¿Te acuerdas de...

... el Blandiblu?
Aquella masa viscosa que arrasaba en las tiendas de juguetes. Aquel juego sin ningún objetivo más que el de dar asco a todo el que tenías a tu alrededor y el cual, por más que te dijeran que hacía mancha, siempre acababas estampándolo contra alguna pared. Horas y horas pasándote la masa viscosa de una mano a otra, eso era lo más divertido que tenía. Pero sin embargo, todos los niños queríamos tener un bote. La sencillez al poder.

jueves, 11 de febrero de 2010

2

Trauma infantil

Este video es para todos aquellos que creiais que el programa de los Payasos de la tele era todo alegría, buen humor y canciones. Este niño no ha sido el mismo desde entonces. Arrastra ciertos problemillas respiratorios.

martes, 9 de febrero de 2010

7

Canciones de autobus

Hoy vamos a analizar el bello arte de las canciones juveniles en los autobuses, normalmente de camino a las tan esperadas excursiones colegiales. Yo os voy a mostrar unos pequeños ejemplos de canciones famosas en mi colegio, pero seguro que vosotros podéis aportar otros muchos ejemplos.

Lo que más claro me quedó de esos viajes en autobús fue que esas canciones eran una rimas diabólicas, cuyo uno objetivo era poner en ridículo a los implicados en ellas. Porque una de las caractrísticas de estas canciones, y que luego veremos es que son altamente personalizables.

Cuando eres pequeño y viajas en autobús todavía no eres consciente de lo mal que se lo puedes hacer pasar a los compañeros con las canciones, y te quedas con los clásicos de toda la vida, "... un elefante se balanceaba...", ".. Pedrito robó pan en la casa de San Juan... ¿Quién Yo?...", "...para ser conductor de primera...". Pero llega una edad en que descubres todo el potencial que tienen unos simples versos y una melodía y empiezas a mejorar tu repertorio. Esta es la primera canción a analizar, un clásico:
La vida pirata es la vida mejor (repite la multitud)
Sin trabajar (repetir), sin estudiar (repetir)
coooooooooon la botella de ron (repetir)

Aquella tía buena que va por ahí (repetir)
me la voy a tirar (repetir) me la pienso tirar (repetir)
coooooooooon la botella de ron (repetir)
Estas estrofas nos hacían transformarnos en rudos piratas muy machotes. Para interpretarla era necesaria una persona, que iba llevando el ritmo y una masa de adolescentes hormonados gritones para hacer los coros. En esta canción lo único customizable era la palabra tirar, la cual solía ser cambiada por cualquier verbo de la primera conjugación (por el tema de no perder la rimita). A la pobre tía buena se le acababa haciendo de todo, tema este que solía hacer levantarse de su asiento al profesor/a al mando cuando el tema se subía demasiado de tono. La siguiente canción a análisis es la siguiente:
En la puerta del colegio (egiooo)
Hay un charco y no ha llovido (idoooo)
Son las lágrimas de X
porque Z no ha veniiiidooo

Carrascal, Carrascal, que bonita serenata
Carrascal, Carrascal, que me estás dando la lata
En la posición X debemos insertar el nombre de un chico/a y en la posición Z el nombre de otro/a chico/a, normalmente de diferente género al que hemos colocado en X, digo normalmente, que no siempre. Esta canción podía provocar dos reacciones bien diferenciadas.
Si la pareja elegida para protagonizar la canción eran amigos y tenían clara su relación, la canción terminaba con una risa generalizada. Si por el contrario, la pareja elegida sentía cierta atracción entre si, o por lo menos uno de los implicados hacia el otro, el final de la melodía podía tener consecuencias nefastas para el cantante con el posible lanzamiento de algún elemento dañino para su físico. también cabe destacar de esta canción el final... ¿Qué pinta Carrascal en todo esto?... Nunca lo entendí, pero lo repetía sin parar durante todo el trayecto.

La verdad es que muchas veces los momentos más divertidos de las excursiones colegiales se vivían en el autobús de camino al lugar. Estoy pensando editar un disco con las grandes canciones de autobús, yo creo que tendría éxito. Mi primer hit sería la archifamosa:
Vamos Mario ponte a bailar
que tu lo bailas fenomenal
tu cuerpo se mueve como una palmera
suave suave su su suave...
Y ¿vosotros?, ¿cual era vuestro hit autobuseril?



domingo, 7 de febrero de 2010

2

Juegos Infantiles II : "Polis y Cacos"

El juego que vamos a recordar hoy estoy casi seguro que tiene medio millón de nombres diferentes y 3 millones de reglas en función del lugar donde se juegue. En este caso, como escribo yo os digo... "Pues en mi casa se juega así...".

Los recuerdos que tengo yo de este juego son sobre todo de haberlo disfrutado los veranos en el pueblo, durante el calorcito de las agradables noches toledanas. Necesitábamos mucha extensión de terreno, así que las calles y plazas del pueblo eran el lugar idóneo para el juego.

Lo primero y básico para comenzar, era buscar participantes, cuantos más niños mejor. Al final acababas trayendo a todos tus primos pequeños, tenían que hacer bulto, aunque siempre fuesen "huevito frito" (nomenclatura que usábamos nosotros para diferenciar a la persona que no se le podía "pillar"). Una vez reunidos los participantes, se solían elegir a los dos capitanes, normalmente los dos gallitos del grupo que además corrían como gacelas. Estos capitanes, por turnos, iban seleccionando a sus compañeros. En ese momento te dabas cuenta de tu nivel de popularidad entre tus compañeros, si eras elegido de los últimos... malo malo... debías, o ponerte a dieta para correr más o buscarte nuevos amigos.

Una vez elegidos los equipos se diferenciaban entre Polis y Cacos, como el propio nombre del juego indica. Aquí solía haber tortas porque todo el mundo quería ser caco. Mola mucho más siempre ir al margen de la ley, aunque sea en un juego de niños. Éramos muuuu chungos. Al final siempre saltaba el típico listo que gritaba: "nosotros los cacos" y salía corriendo. Nadie discutía esa decisión. Ahora me resulta raro cuando lo pienso.

El desarrollo era bastante sencillo y muy parecido a la realidad. El grupo de los polis intentaba dar caza a los niños del grupo de los cacos. Eso sí, por todo el pueblo. Muchas veces te podías pasar la noche entera dando vueltas por todas las calles sin ver a ninguno de tus amigos, era bastante frustrante. Cuando un caco era pillado por uno de los policías, le llevaban a la guarida oficial o centro provincial de policía, que normalmente solía ser una farola en el centro de la plaza. Los cacos allí retenidos se agarraban de la mano formando una fila esperando la salvación por parte de sus compañeros. Aquí había una regla que hacía pasar el rato entretenidos a los encarcelados y a sus vigilantes. Si el primer caco de la fila conseguía pisar a uno de los policías, se consideraba que estaban todos salvados y salía corriendo como locos descosíos en busca de libertad.

El juego tenía dos posibles finales. O se daba caza a todos los ladronzuelos o llegaba la hora de irse a casa. En este último caso siempre se quedaba alguno sin darse cuenta del final del juego dando vueltas por todo el pueblo... Muchas bajas en el frente....

De este juego podría escribir miles de entradas, pero creo que con esto nos quedamos bastante saciados. De recordarlo se me ha puesto toda la cara colorada y estoy bastante sofocado... ya no estoy para estos trotes.

viernes, 5 de febrero de 2010

2

Farmacia de guardia


No, no voy a dar una relación de las farmacias abiertas un día de fiesta. Hoy, vamos a recordar una de las series que marcó a la juventud que creción con Espinete, la aclamada serie dirigida por Antonio Mercero, Farmacia de Guardia.

Para los que no hayan visto esta seria, que creo que son dos personas, que han pasado 20 años metidos dentro de un bunker incomunicados, podemos contar que se trata de narrar, desde un punto de vista casi siempre humorístico las aventuras y desventuras de todas las personas que conviven en torno a una pequeña farmacia familiar. El plató principal donde se desarrollaban la mayoría de las tramas era la propia farmacia, la cual tenía su zona de cara al público, con su mostrador, sus estantes (donde de vez en cuando nos colaban publicidad... ehhh, pillines...) y toda la parafernalia médica. Y detrás de unas cortinas rojas estaba la rebotica, donde tenían los estantes con los medicamentos y además una salita de estar, un baño y una habitación, vamos, que la farmacia era mucho más grande que la mayoría de las casas que venden ahora. Aparte de la farmacia, los protagonistas también se solían mover por la calle de la farmacia, donde cabían otros negocios, como el bar o un local con chicas ligeritas de ropa.

La serie estaba protagonizada por Lourdes Cano (la entrañable Concha Cuetos), una mujer separada de su marido, Adolfo Segura (Carlos Larrañaga), los cuales mantenían una especie de relación amor-odio que nos mantuvo a todos en vilo hasta el final de la serie. Adolfo era un vividor mujeriego con problemas constantes de dinero y Lourdes al contrario era una mujer responsable, trabajadora y la cual estaba a cargo de los dos hijos de la pareja, Quique y Guille. El mayor, Quique, siempre jugaba el papel de estudioso, responsable, acatador de las normas (menudo título nuevo que me he inventado eh?), y por el contrario, Guille, era el niño rebelde, siempre haciendo bromas o trastadas acompañado de sus dos compañeros de aventuras, 'El Piña' y 'El Marmota'.


Aparte de los personajes principales siempre cabe destacar el enorme elenco de secundarios, que aportaban todo lo necesario para completar las tramas principales. Al lado de Lourdes podíamos encontrar siempre una farmaceutica ayudante. En este caso, sin duda, la más recordada será 'Queen' (se llamaba Reyes, pero mola más decirlo es inglés, es mas 'cool'). Una pareja de secundarios fijos y creo que de los más recordados en la televisión española pueden ser la pareja de policías del barrio, Romerales y Mª de la Encarnación, los cuales destacaban pos sus constantes peleas y pusieron de moda una frase que quedará en los anales de la historia: "Para dentro Romerales !!!". Aparte por la farmacia siempre andaba rondando Fani, la hija pequeña adoptada por la familia Cano, cuya madre fue encarcelada por estafas. Podríamos estarnos horas y horas recordando secundarios, pero me voy a quedar con los dos últimos, Sandra, la chica del local de alterne (La gata con botas), la cual se convierte en auxiliar de farmacia en la última temporada... giros que da la vida, y Chencho, el simpático camarero del bar de enfrente, el cual tiene como hobbie liarse con todas las auxiliares que pasan por la farmacia.

Fueron 5 temporadas en las que los simpáticos habitantes de la farmacia entretuvieron a toda la sociedad española logrando cuotas de pantalla difíciles de superar. Con motivo del 20 aniversario de Antena 3, se va a emitir un telefilme basado en la popular serie, pero 20 años después. Esperemos por el bien de todos los ochenteros que no nos estropeen los recuerdos que tenemos de farmacia de Guardia.
 
ir arriba