sábado, 3 de enero de 2009

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¿Dónde está Wally?

¿Te acuerdas de aquel hombre con gafitas, camiseta a rayas rojas y blancas y gorro a juego, que le encantaba jugar al escondite?. Los libros de "¿Donde está Wally?" marcaron una época en nuestra vida (¿os dáis cuenta que todo lo que contamos marcó una época en nuestras vidas?... hay que darle énfasis al blog). Fue uno de nuestros primeros libros de cabecera, a la vez que uno de nuestros primeros dolores de cabeza.

Llegaba un cumpleaños en tu vida en el que te entregaban un regalo. Muy plano, con tacto duro... te lo olías... no era la Game Boy... Lo abrías y ahí estaba... Unas tapas azules que ya anunciaban el desastre que se avecinaba en su interior. Lo abrías desconociendo lo que te ibas a encontrar y entonces, siempre saltaba el típico primo listillo "...es muy fácil, sólo hay que encontrar a Wally..." ¿a Wally? pero si ni siquiera me lo han presentado y, ¿ya quieren que me ponga a buscarlo?.

Después de varias explicaciones del funcionamiento del libro te disponías a enfrentarte a él. Abres la primer página y te encuentras la imagen de una playa, plagada de gente, todos haciendo cosas, amontonados, unos encima de otros... vamos una típica imagen de un verano en Benidorm. Llegados a este punto, la imagen en tu casa siempre era la misma. El propietario del libro sentado en una silla y alrededor toda la familia tratando de encontrar al hombrecillo rallado. Y casi siempre podiamos asistir a esta conversación:

- ¡¡ Lo encontré, lo encontré !!
- Sí hombre, a ver, ¿Dónde está?
- No te lo voy a decir, encuentralo tu sólo
- Buah, eso es que no lo has encontrado...
- Que sí... mira está... ah, no, espera... me he equivocado... es que lleva la misma ropa pero las gafas son de otra marca...

Horas y horas delante del maldito libro dejándote los ojos. La pérdida de visión que provocaba el estar mucho rato buscando a Wally era casi comparable con la producida al intentar visionar las imágenes de "El ojo mágico", libro sobre el cual también tendremos que escribir bastantes líneas. Lo de encontrar al maldito Wally se convertía en algo personal. Tanta era la dedicación que cuando ibas por la calle creías ver escondido detrás de los buzones de correos a Wally y te lanzabas a su captura...

Uno de los puntos claves en nuestra infancia era cuando por fin encontrabas a Wally en todos los escenarios. Le habías encontrado en la playa, en el museo, en la feria o incluso en las calles de una ciudad... habías logrado tu objetivo... eras feliz... tu vida podía continuar con normalidad... cuando de repente... llegaba tu padre...

- Hijo, como he visto que siempre vas con el libro ese a todas partes ¡¡ te he comprado la segunda parte!!

¡¡ NOOO !! ¿Pero qué he hecho? ¿Acaso me he portado mal para que me castigues así? Y lo malo no es que tenga que volver a buscar a Wally a lo largo de otras 15 páginas... ¡¡ Lo malo es que ahora viene con acompañamiento !!. En las versiones que sacaron a partir del libro original, además de buscar al gorritos a rayas tenías que dedicarte a buscar a sus amigos, Wenda, Waldo, Woof el perro, Barbablanca el mago, y encima a toda una ristra de objetos como bastones, varitas mágicas, etc... Vamos, que ya tenías todas las tardes hasta 8º de EGB perdidas... luego decían que había muchos suspensos en el colegio, claro... ¡¡ Todo el mundo estaba buscando a Wally !!

Si tu eres uno de los que pasaste por este trauma acercate a tu armario... ¿a que no tienes ningun jersey de rayas rojas y blancas horizontales?... Nos dejó marcados...

PD. Aun recuerdo la serie de TV que hicieron de Wally. Llegaba un momento del capítulo en que un personaje paraba la accion y se preguntaba "oye, ¿dónde esta Wally?" Entonces se congelaba la pantalla durante unos 10 segundos con una imagen multitudinaria y tenías que encontrar al dichoso Wally... todo un reto...

PD2. Para los que aun conservéis algo de cordura en vuestras cabezas os dejamos un pequeño regalo photoshopero: "¿Donde está Espi?"... Si hacéis click en la imagen se hace más grande, por favor, que nadie intente buscarlo sobre la miniatura... no queremos desprendimientos de retinas.

4 comentarios:

Rosario Guillén-Rosqui dijo...

Jajajaja solo he tardado diez segundos en encontrarte...eso es que de pequeña tenía mucho vicio! con Wally con los cococrash, con los vacaciones Santillana....¡no descansabamos nunca!

ariadnagassó dijo...

jejejjejeje siempre me ha estresado mucho el wally este jejejejeje, aunque reconozco que lo busqué mas de una vez... jijijijiji...

Roldán dijo...

Jeje, que mala leche tenía Wally... Menos mal que este espi destaca más XD

Spartan George dijo...

joder, no consigo encontrar a Espi!!! Y eso que lo he buscado a fondo.
Un momento... ¿se puede agrandar la imagen?... XD

salu2

 
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