domingo, 13 de septiembre de 2009

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El Telecupón

Hoy creo que vamos a hablar de uno de los programas más míticos a la par que longevos de la televisión española. Si le hablas del Telecupón a un niño de ahora, te dirá, o que es un programa muy aburrido donde se sacan unas bolas muy raras o que ni siquiera lo ha visto. Pero si le preguntas a alguno de los que crecimos con Espinete... la respuesta cambia... puede dar mucho de si...

El Telecupón nació como un espacio televisivo corto donde, al igual que en la actualidad, se sacaban las bolas correspondientes al sorteo diario de la ONCE. Unas mujeres, de muy buen ver, que todo hay que decirlo, iban sacando en orden (unidades, decenas, centenas... etc) las bolas agraciadas del sorteo del día correspondiente. Se ve que a los productores televisivos les salía rentable ese espacio televisivo y lo que en un principio era un programa de 5 minutos, se convirtió en uno de los shows televisivos más memorables de la historia.

En sus principios como show televisivo, fue presentado por Silvia Marsó y Andoni Ferreño, los cuales, además de dar paso a la extracción de las bolas, presentaban alguna que otra actuación musical y se empezó a poner de moda el Juego del Zodiaco, del que luego hablaremos largo y tendido. Los dos presentadores iniciales fueron sustituidos más tarde por Belén Rueda y por Agustín Bravo ( no se porque siempre confundo a Agustín con Andoni... ¿será por mis recuerdos telecuponeros?). Belén estuvo un par de meses y fue sustituidad por una de las figuras televisivas más entrañables y recordadas de las televisión española, Carmen Sevilla.

En muy poco tiempo, Carmen se hizo con el protagonismo absoluto del programa y Agustín Bravo pasó a ser un secundario de lujo de la gran actriz. La obtención de las dichosas bolitas, pasó a partir de aquí a ser algo que sobraba, y todo el mundo se enganchaba al Telecupón para ver las posibles cagadas de Carmen Sevilla. Todos recordamos, y recordaremos siempre sus ovejitas, el día que salió a presentar en zapatillas, lo del esparadrapo que se ponía al cuello para estirarse las pieles de la cara, el confundirse constantemente en las llamadas del juego del Zodiaco... todo un mito televisivo.

No puedo terminar esta entrada sin hacer referencia al mítico videojuego que se puso de moda con el telecupón, "El juego de Hugo" (doblado por José carabias). La dinámica del juego consistía en dirigir a una especie de troll a través de diferentes fases. El truco que tenía era que los controles para controlar al famoso Hugo eran los botones del teléfono desde el que llamabas al programa. ¿Qué consecuencias tenía esto? Pues que los niños que participaban se dedicaban a aporrear los numeros 3 y 5 del teclado de sus teléfonos y muchas veces, el dichoso Hugo ni se movía... y si a esto le unimos que la que te indicaba era la mismisima Carmen Sevilla... con su facilidad de palabra... el juego se presentaba más dificil que llegar a la final de Saber y Ganar.

Para los que no se acuerden como iba el tema, os dejamos este video, no es muy gracioso, pero por lo menos os traerá muy buenos recuerdos ;)

jueves, 10 de septiembre de 2009

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El chándal de Tactel


Estoy convencido que la mayoría de lectores habrán sufrido alguna vez en la vida lo que conlleva ponerse un chándal de Tactel

El chándal de Tactel es un conjunto de ropa deportiva, compuesto por chaqueta y pantalon, caracterizado por constar, ambas piezas, de parte exterior y forro.
La parte exterior (PE) esta hecha de Tactel, que por un lado da nombre a la prenda y es una fibra sintética que solo puede ser tintada por colores chillones.
La parte interna o forro es una pieza de algodón blanco, teóricamente con el mismo patronaje, destinada a proporcionar comodidad al portador.

Hasta aquí todo parece correcto e incluso lógico. Pero no.

Para empezar, el forro y la PE nunca, repito nunca serán de la misma talla. Es decir, si suponemos que la PE es de nuestra talla tenemos dos opciones:
1- El forro es dos tallas más pequeño. De este modo el algodón se pega a nosotros cual segunda piel generando una súbita elevación de la temperatura corporal y la consecuente abertura de las glándulas sudoríparas.
2- El forro es dos tallas mayor. Al introducir una extremidad en la prenda, la parte sobrante del forro se moverá en la misma dirección que nuestra pierna o brazo y terminará saliendo al exterior. No hay forma de evitar este comportamiento y la única solución es un tirón de forro en la zona de las axilas, en el caso de los brazos y un tirón de forro en la zona de las ingles para las piernas. Si no entienden estas maniobras correctivas consulten con sus madres.

Pero la incoherencia entre forro y PE no es el único problema. Los acabados de las mangas y piernas, en su diseño original, son cerrados. Se usa una goma de material totalmente desconocido capaz de seccionar muñecas y tobillos por su gran poder de constricción. Se especula que dicho material esta compuesto por miles de filamentos de grafeno, para darle la fuerza necesaria, trenzados con hilo de tarántula de la selva profunda del Congo que le proporcionan la elasticidad. Tantas personas quedaron mancas y cojas que decidieron modificar el diseño original añadiendo cremalleras. Pero no tuvieron en cuenta la desproporción entre forro y PE, de modo que era imposible manipular las cremalleras sin engancharse con el forro o la PE, resultando totalmente inútil dicha modificación.


Y ustedes se preguntarán: ¿Cuál era el objetivo del inventor/diseñador?

La primera respuesta que me viene a la cabeza, al ser un chándal, es que se diseñó para hacer deporte. Mentira! Resulta imposible hacer deporte cuando la temperatura corporal roza los 70ºC, tenemos unos puños dignos del siglo XVIII y nuestras manos y pies se están quedando sin riego sanguíneo.
Otra respuesta puede ser por estética. Pero la descarto sin más. Ya me entienden ...

Les ruego que nos hagan llegar sus teorías, pues el propósito de los chándals de Tactel es un misterio sin resolver que estoy seguro que deja sin sueño cada noche a millones de personas.

Aunque no he conseguido desvelar el gran misterio, tras años de investigación, he podido elaborar dos listados:

Lo que no se debe hacer con un chándal de Tactel:
1. El orden de los factores al vestirse es importante. Primero los calcetines y luego el pantalón. De otro modo quedará usted con su pie atrapado en el forro y tendrá que precisar ayuda de profesionales, los bomberos. Del mismo modo no se le ocurra intentar ponerse un chándal de Tactel recién salido de la ducha. En ese caso no hay bomberos que valgan y la amputación por artapamiento de forro es irremediable.
2. Nunca se presente a una cita con una prenda de Tactel, ya sea la chaqueta o el pantalón. Será usted rechazado irremediablemente.
3. No separe nunca las piernas mas de normal. El ángulo límite son 90 grados. Si supera el ángulo limite se quedará usted sin pantalón y con el trasero a la intemperie.

Lo que si podemos hacer con un chándal de Tactel:
1. Aparcar autos de choque subido en el capó del aparato. Precisa de una depurada técnica, pues debe llevarse la chaqueta medio abierta para que en todo momento se vea su medalla de oro de la comunión.
2. Sacar la basura.
3. Aunque no es aconsejable, se han visto casos de personas capaces de ir a comprar el pan con un chándal de Tactel.

Espero que les haya sido útil y les recuerdo que toda teoría es bienvenida.

martes, 8 de septiembre de 2009

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Los cromos

Este es uno de los temas que más nos marca a lo largo de nuestra infancia, y quizá sea una de las causas por las que cuando nos hacemos adultos nos da por hacer todo tipo de colecciones absurdas que podamos encontrar en los quioscos a 3,99 € el primer fascículo. Pero también lo podemos ver desde otro punto de vista, como el inicio en la dura vida del negociante, tus primeros "bussiness" en el patio del colegio, que, si lo extrapolamos a tu vida adulta, pudieron llevarte al estrellato en el mundo empresarial....

Cuando hablamos de cromos nos imaginamos una pila inmensa de pegatinas rectangulares, de todos los tipos posibles, acompañadas por sus respectívos álbumes y agrupadas de 10 en 10 en sus sobrecitos de venta en cualquier quiosco o tienda de gominolas. Eran uno de los entretenimientos que más triunfaban entre los niños anteriores a la era Pokemon y que más dinero ha hecho gastar a los pobres padres, siempre esclavos de las modas.

Había colecciones de todos los tipos, Dragon Ball, Bola de Dan, Ranma, Heidi, Marco... y un largo etcétera. Cualquier dibujo que saliese en la televisión tenía su correspondiente colección de cromos, y casi siempre editadas por la famosa marca de cromos Este, la cual debió ver un auténtico filón en aquellos sobre a 25 pesetas, ya que no hacía más que sacar y sacar cromos... era una verdadera adicción.

Sin duda alguna las colecciones por excelencia, las que marcaban todo el año escolar, las que nos mantenían atentos a las subidas y las bajadas del mercado cromil, eran las colecciones de la Liga de fútbol. Esta era una colección anual que se iniciaba correspondiéndose con el principo de la competición liguera española y consistía en obtener la foto de todos los futbolistas que ese año iban a participar en la primera división ordenados por equipos. Evidentemente, dependiendo de lo valioso que fuese el jugador en su equipo, era más fácil de conseguir en los sobres de cromos.

En este tipo de colecciones futbolísticas siempre había una constante, casi nunca las terminabas. ¿Por qué? por la sencilla razón de que nunca conseguías a los jugadores estrella, pero por el contrario tenías un taco enorme de defensas paquetones repetidos. Os voy a poner un ejemplo. Me falta Mijatovic en el Madrid, que era uno de los cracks, pero tengo 200 cromos de Chendo que me sobran, ¿qué hago con ellos? ¿me empapelo la casa de Chendos? no sería muy estético. Un intercambio típico entre niños sería el siguiente:


- Oye, te cambio a Suker por Rivaldo.

- No no no, Suker acaba de llegar al Madrid y Rivaldo ya está devaluado, su valor en el mercado de fichajes europeo está a la baja.

- Me da a mi que te estas equivocando, Rivaldo está a punto de explotar futbolísticamente hablando y su valor se verá incrementado en un alto porcentaje.

- Podría aceptar tu oferta si, aparte del brasileño, incluyeses en la operación a Onésimo y a Poyet.

- Me parece que no puedo aceptar tus condiciones, pero tengo a 200 Chendos que me sobran, ¿los quieres?...

Bueno, la verdad es que no creo que haya sido muy fiel a la jerga del sile-nole, pero para mi, esos negocios eran como grandes transacciones. Según fui haciéndome mayor, me di cuenta del engaña-bobos que eso suponía y de la cantidad de dinero que me he dejado en cromos que podía haber invertido en las máquinas recreativas.... eso si que era cultura...

martes, 1 de septiembre de 2009

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¿Te acuerdas de...

... la bola loca?

Se convirtió en uno de los grandes juegos del verano. En los anuncios prometían diversión sin límites, pero cuando aprendías a sujetar la bola tapando el agujerito del palito ese, la bola ya tenía tal cantidad de arena y de mierda en general que no se agarraba, por lo que la decepción por la compra era bastante grande.

Sin duda uno de los juegos veraniegos más memorables.
 
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