Igual para una persona de fuera de Madrid le puede sonar un poco a chino, pero seguro que se puede extrapolar a cualquier feria de carácter lúdico-festivo-juvenil que se celebre en vuestras ciudades.La primera imagen que me viene a la mente es la de gente por todos los lados y gente haciendo colas. Cuando se celebraba Juvenalia, toda la población de Madrid se desplazaba hasta allí y se disponían a participar en todas las actividades posibles. Millones de niños como locos corriendo entre las actividades para poder disfrutar de todas e incluso repetir.
Teníamos los típicos campos de fútbol o baloncesto, donde siempre jugaba el equipo más fuerte. Podías encontrarte con un equipo de niños que se pasaban jugando en uno de los campos, los 3 días que duraba la feria. Para no perder la posición no paraban ni a comer. Eran los auténticos líderes a seguir en esos momentos.
Por la inmensidad de los pabellones podías encontrarte con numerosos castillos donde poder subirte, rebozarte, escalar, romperte algún diente..., pero sin duda, el más impactante, el que más triunfaba, el que más cola tenía para entrar, era el parapeto que montaban las Fuerzas Armadas.
Un impresionante despliegue de tirolinas, redes para escalar, atrezo de campaña... algo impresionante. Ahora que han pasado los años me pongo en la piel de los pobres soldaditos que mandaban a vigilar la atracción de Juvenalia:- Sargento, ¿dónde voy a ir hoy? ¿cual es mi misión?, ¿quizá una misión de ayuda humanitaria a un país necesitado?, ¿o quizá a primera linea de batalla a combatir contra unos insurgentes?... dígame, donde me toca... quiero realizarme como soldado...
- A Juvenalia...
- ¿?¿S¿S¿¿sdisadjkjahso$$ (insulto indescriptible).
Otra de las cosas que me llama ahora la atención de todo lo que hacíamos en esas ferias es la acumulación exagerada de merchandising inservible de la que hacíamos acopio. ¿Para qué narices queríamos un póster de Campofrío con unos cerditos vestidos de persona?. Absolutamente todo el mundo se mataba por conseguir cualquier regalito que diesen en los diferentes stands. Aunque no lo fueses a usar. En esos momentos todo el mundo se ve apoderado por el Síndrome de Diógenes.
En todos estos acontecimientos es cuando se hace bueno uno de los tópicos que nos van a perseguir siempre a los españoles:
- ¿Pero por qué coges eso si es una mierda?
- Ya, pero es una mierda gratis.
Por cierto, para todos los interesados, Juvenalia ya no la celebran, creo que es por los temas de la crisis y eso... Pero bueno, siempre nos quedara nuestro póster de Campofrío...

Juvenalia

Estaban hablando de la clase de Tecnología. En mi colegio (sí, toda mi vida he estado en colegio, no he pisado un instituto. Quizá por eso me escondo detrás de un blog... hay que plantearselo...), no se si es que no confiaban en nuestra cordura para manejar herramientas y electricidad a la vez, pero esa clase no existía. Con lo guapa que hubiese estado...
El experimento, el cual muchos recordaréis consistía en unir todos los elementos y conseguir que esa bombilla se encendiese. Como éramos unos niños muy emprendedores le metiamos algunas mejoras a nuestros circuitos. Le poníamos un interruptor que se escoñaba al segundo uso, poniamos unas casitas de papel que se iluminaban con la bombilla de alta potencia... vamos, auténticos ingenieros.