viernes, 5 de diciembre de 2008

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Humor Amarillo

Por fin llegó el gran día. Por fin vamos a analizar este gran programa que marcó una época televisiva. Era uno de los posts obligados en esta nueva etapa del blog. Lo primero de todo, vamos a situarnos.

Mañana de sábado. Esos días en los que tus padres te clavaban delante de la televisión para que les dejases dormir tranquilos. No había mucho donde elegir y, por aquel entonces, Telecinco era el canal del entretenimiento (como ahora mas o menos... - nótese la ironía-). Quién no recuerda esos grandes programas: "Con mucha marcha" con Leti Sabater, "Goles son amores" con Manolo Escobar, "Hablando se entiende la basca", con Jesús Vázquez, "Vip" (en todas sus versiones) con Emilio Aragón... y un largo etcétera de programas que quedaron grabados a fuego en nuestra memoria de adolescentes.

Pero Humor Amarillo destacaba por encima de todos. Causó un tremendo impacto en los españolitos de a pie y aún, en la actualidad, cuando trataron de reponerlo en Cuatro, tuvo cierto éxito, quizá causado por todos aquellos que queríamos recordar viejos tiempos (aunque ni punto de comparación). En resumen, podríamos decir que el éxito del programa residía en una clave fundamental, su sencillo mecanismo: "1 hora viendo a chinos dándose leches a cascoporro".

Vamos a explicar un poco su argumento, sí, porque aunque no os lo creáis, Humor Amarillo tenía un argumento. Por cada episodio había un grupo de inocentes chinitos, que bajo las ordenes del Capitán Tani, tenían como misión el conquistar el castillo del malvado Takeshi Kitano (algún día habrá que hablar de sus películas... ¡¡este tio era un crack!!). Para conseguir llegar al castillo, los participantes debían pasar a través de numerosas pruebas. Estas pruebas solían tener un final común, el morrazo del concursante, pero eso si, tenemos q destacar la sonrisa que nos regalaban siempre los esmorrados, que humor estos chinos...

Las pruebas eran cada cual más surrealista que la anterior. Creo que la prueba por excelencia y la que todos recordamos con más nitidez era la de "Las Zamburguesas". Consistía en atravesar un río, cuyo agua era de dudosa calidad (y esoq ue le estamos concediendo el beneficio de la duda de que era agua), saltando sobre unas piedras de pequeño tamaño. La gracia residía en que alguna de las piedras se hundían al pisarlas, con lo que la galleta china estaba casi asegurada. ¿Quién no ha intentado emular alguna vez a los chinitos saltarines al ver un río con unas cuantas piedras situadas estratégicamente? El final por su puesto era el mismo, morrada y un par de dientes en la piedra, aparte de las risas generalizadas del personal. Eso sí, a diferencia de los chinos, a nosotros no nos hacía ni puta gracia.

Otro de los alicientes en cada una de las pruebas era el descubrir qué personaje esperaba acechando para putear al concursante. Los más habituales eran los esbirros de Takeshi, que iban vestidos con unos trajes que parecían diseñados por Ágata Ruíz de la Prada. Normalmente se escondían detras de paredes para empujarte al vacío, o te disparaban un extraño líquido morado a la cara, o simplemente te pegaban bolazos a 200km/h... Luego podiamos encontrarnos con los esbirros de más nivel. En el nuevo Humor Amarillo podíamos encontrar a Pinky-Winky, también conocido por sus trajes llamativos y su dudosa sexualidad, a Paco Peluca, Juani Calvicie y Animal, que eran también conocidos por repartir soplamocos como si no costasen. También andaban por esos lares el famoso dúo pirata, los cuales en su versión original se llamaban dúo "Pop-Corn", que se dedicaban a bailar y emitir sonidos bastante estridentes.

Nos podriamos tirar horas y horas hablando de Humor Amarillo, ya se que me dejo muchos personajes, pero me gustaría terminar haciendo mención a los grandes dobladores de su primera etapa en Telecinco, Juan Herrera y Miguel Ángel Coll. Gracias a los dos por esos grandes ratos que nos habéis hecho pasar.

Y para terminar un par de preguntitas para el personal, a ver quién se acuerda:

¿Qué color era el característico del chino cudeiro?¿Cuantos Yenes recibía el ganador de cada episodio? ¿En qué consistía la prueba "El circuito de Hiroito"? ¿Qué personaje vigilaba "Las puertas del pánico"? Ale, para que os entrentengáis...

Y por último ultimísimo ya un recuerdo a la última temporada del programa en Cuatro... vaya castaña...



P.D. ¿Os dáis cuenta de lo sencillo que es hacer televisión de éxito? Sólo necesitábamos partir de dos bases para entretenernos: chinos y hostias. ¡Qué básicos somos! Pero así somos y seguiremos recordando con cariño a ese malvado esbirro de Takeshi que era... sí, amigos... se que lo tenéis en vuestra mente... ¡El grano de café!
P.D.2 ¡KAMBARIMÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁ!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Veneficio es con B, pedazo de ignorante!!!!!
Con lo bien que escribís (divertido)y lo mal que escribis (gramatical)...jajaja
Fdo. El profe

Mario Girón dijo...

Muchas gracias profe por tu corrección gramatical, ya lo hemos subsanado, pero vamos, lo de ignorante sobra... Porque yo en tu comentario veo incoherencias... ¿escribís o escribis? Igual es que significan diferentes cosas.

De todas maneras gracias por lo de que somos divertidos :). Algunos dicen que un poco payasitos.

Ahora que me fijo... que cerca está la B de la V en el teclado... y que fácil equivocarse no?

Kike dijo...

en telecinco molaba mucho más, porque se saltaban todo lo que olía a concurso y directamente iban a las pruebas cachondas (nunca echaban la primera ni la ultima cuando eran de disparos) y los comentarios habría que preguntarles a los dos cracks si se preparaban los guiones.
Qué poco hay por la red de Humor Amarillo de T5, podían reponer de alguna forma todos los episodios, tanto coleccionable que salen en los kioscos y por uno que sería interesante....

Anónimo dijo...

Y lo más importante...los comentarios!!! los de cuatro eran una caca, y los de telecinco eran supercachondos....

Serke dijo...

Joder, si tan malos eran los de Cuatro (con lo que me reía con ellos), me están entrando unas ganas de ver los clásicos (junto a mi padre, que también quiere recordar viejos tiempos).

Mario Girón dijo...

Como dice Kike, lo malo es que de los antiguos hay muy poco. Creo que hay por el emule un especial padres e hijos muy bueno.

Quizá ahora veamos los de Telecindo y no nos parezcan tan graciosos, pero yo es que tengo un recuerdo de partirme de risa viéndolo, los guarrazos hacían más gracia :)

 
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