lunes, 1 de diciembre de 2008

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Campeones

Sí, amigos. Hoy le toca el turno a serie que marcó la infancia de muchos pues mostraba la vida que teníamos que seguir para convertirnos en todas unas estrellas del balompié: Campeones, nombre por el que casi nadie la conocía. Para todos era Oliver y Benji, esa serie que empezaba con esa gran letra (bueno, en realidad eran dos letras) y que ya nos decía mucho de su producción: o a o a o a ó.



Seguir la carrera de Oliver era nuestro sueño... pero claro, lo que no sabíamos es que nada de lo que le pasa a nuestro protagonista, nos pasa a nosotros. Lo primero, no teníamos su pelota. ¡Claro que metía unos golazos! ¡A ver quién para un balón-tortilla de esos! Por otro lado, era innegable que no tuvimos nunca su capacidad de salto. Nosotros nos impulsamos y, como mucho, estamos 1,7 segundos en el aire y no levantamos más de 2 metros. Oliver se mantenía episodios enteros si hacía falta y llegaba, por lo menos, a la Troposfera. Desde allí todo se debe ver más claro a la hora de jugar el balón-tortilla.

Y no nos engañemos, tampoco poseemos la fuerza de Oliver o Mark Lenders: ellos atravesaban redes y destruían paredes con el balón-tortilla... ¡Hasta movían a los valientes porteros que las paraban y que necesitaban de la ayuda de todo su equipo para no meterse en la portería! De esto podemos deducir que si el tiempo de vuelo del balón era de unos 5 segundos, la velocidad de la pelota era, suponiendo despreciable la resistencia del aire, de unos 1080 km/h. Dicho cálculo nos lleva a una gran decepción: Oliver Aton no es capaz de superar la velocidad del sonido, que es de 1220 km/h. Esto explica por que a Bruce Arper se le quedaba la cara roja cada vez que recibía un balonazo.

Y, por supuesto, tenemos el campo. Desde arriba parece un campo de fútbol-sala. De cerca debe tener una extensión de más de quince mil hectáreas. Desde una portería no se ve la otra, pues está construido sobre una loma con desnivel. En él se escondía el gran secreto de los Oliver, Tom Baker, Philip Callahan o Ed Warner: ellos no corrían, era el césped el que se deslizaba bajo sus pies. ¡Así podían estar jugando el mismo partido 3 semanas! Además, ?qué táctica usaban? ¿Un 1-2-1-1-1-1-1-1-1-1? A nosotros no nos engañan: eso no era fútbol.

Además, hemos descubierto que el fenómeno bulling empieza en esta serie. ¿No os dais cuenta de que las estrellas de los equipos juegan casi solos contra los demás? Ahí metían a niños bajo amenazas para hacer bulto y poder completar la alineación. ¡Si ni siquiera tenían nombre!

No podíamos hacer referencia a esta serie sin recordar a los inimitables gemelos Derrick, creadores de la catapulta infernal (ese tiro-regate-acrobacia que todos los seguidores de la serie hemos intentado hacer en algún momento de nuestra vida), a Mark Lenders (ese malote del Bronx que para ser japonés tenia una pinta gitano que no se la quitaba nadie), Julian Rose (un enfermo de corazón que aguantaba las tres semanas que duraba el partido pero siempre estaba a puntito de liarla parda), Benji Price (el único portero capaz de parar tiros de balón-tortilla sin moverse) y tantos otros que hicieron de nuestra infancia una época más feliz.



P.D. No debemos olvidar las lesiones de Oliver. ¿Nadie se daba cuenta de que Oliver se lesionaba sistemáticamente cada cuatro capítulos? ¿Ese maldito doctor mal afeitado no apuntaba en su histrial médico que tenía el tobillo como si fuera cristal? Porque vamos, sin haber estudiado medicina tenemos claro que Oliver padecía de osteoporosis. Desde aquí, hacemos un llamamiento a su grandísimo entrenador Roberto para que deje de ronear con la madre y se dedique a entrenar bien al pobre Oli, que va a llegar a la edad adulta en silla de ruedas.

9 comentarios:

without dijo...

EN MI CASO, NO PUEDO DECIR MUCHO DE ESTA SERIE, YA QUE NO LA VEIA...POR ESO DE QUE ANTES EL FUTBOL ERA SOLO "COSA DENIÑOS"...O DE "MACHORRAS".

SALUDOS!

Carlitos dijo...

Os habéis salido en ésta!!! He llorado de la risa...os habéis olvidado de que el tiro de Oliver, con la pierna subida un ángulo de 180º...era el tiro del halcón...de que el entrenador de Mark lenders era un Borracho...y que llegó a ganar un mundial con Japón!!! OJO!!!!
Gracias por este rato chavales!!!!

Miguel Rodríguez dijo...

Que noooo... que el tiro del halcón era de Patrick Everett!!!!

Mario Girón dijo...

Demasiadas cosas, necesitariamos 5 blogs para ponerlo todo.

Peor ha sido lo mio, que me lo he leido en el trabajo y no he parado de descojonarme :).

playeras dijo...

era el tiro del aguila, everett era el del halcon y el del tigre era el tiro de Mark. jejeje, que grande el blog mariolas y mitxo, tiene buena pinta ;)

Maeglin dijo...

a mi me aburrían un poco...con lo que tardaban en tirar cada gol...muy cansinos. Prefería los caballeros del zodiaco, o Las bolas mágicas(Songoku)

fernandito dijo...

bufff.... pos puestos a reconocer... yo llore cuando el hijoputa de roberto se fue a brasil y dejo a oli (q asi le yamaban los coleguitas)tirao en japon... y fijo q no fui el unico!!!

Mario Girón dijo...

Es que a Oliver le hizo toda la putada... El tio le promete irse a Brasil, que Oliver ya se estaba imaginando ahi la playita, las cipirinhas y tal, y luego el tio se larga el sólo... a cualquiera nos hubiese jodido

ojohalcon dijo...

Yo todavía veo algún capítulo en la 2 cuando estoy en plan nostálgico.Por cierto, ¿habéis visto Campeones hacia el Mundial? Es Catalunya (equipo de Oli en su paso por España) se parece misteriosamente al Barça, el 1er equipo juega en el Grand Camp y el filial en el Mini Camp, cambiad el Grand por el Nou y listo. Hablando de efectos raros del balón tortilla, nunca olvidaré el momento en que Oli y Tom, los dos más desorientados que yo que sé, golpean el balón al mismo tiempo y le dan un efecto que ni Casillas lo podría parar, creo que el partido era con el Maped de Lenders y terminaron empate a 3, repartiéndose el campeonato. Si soy muy friki, lo sé

 
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